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INTERVIÚ, 18/01/2010, PORTADA i PÁG. 26-29  CHOQUE DE CIVILIZACIONES EN VIC

INTERVIÚ, 18/01/2010, PORTADA i PÁG. 26-29 CHOQUE DE CIVILIZACIONES EN VIC

17/01/2010 - Vic

Josep Anglada envoltat d’immigrants residents a Vic..

INTERVIÚ, 18/01/2010, PORTADA I PÁGS.26-29

CHOQUE DE CIVILIZACIONES EN VIC

Los inmigrantes del primer pueblo español que va a arrinconarlos se sientan con el líder que gana votos a su costa

El Ayuntamiento de Vic (Barcelona) será el primero en negar el padrón –y la sanidad y la educación a los inmigrantes sin regularizar. Lo apoyan el alcalde, de Convergència i Unió, los concejales socialistas y los de Esquerra Republicana, pero la idea fue de Josep Anglada, cabecilla ultra cuyo partido ha crecido hasta ser el segundo en votos en el pueblo. Interviú sienta en una mesa a los representantes de inmigrantes con Anglada, líder populista y azote de esos colectivos. Saltan chispas.

María Orihuela / Fotos: Jordi PARRA

Es una mañana gélida y soleada, hay mercado en la plaza de Vic (Barcelona) y los inmigrantes compran tranquilamente a pesar de que la niebla ultraderechista y xenófoba vuelve a planear sobre la ciudad. La comunidad extranjera suma ya el 25 por ciento de la población, pero ésta es la primera vez que alguien los convoca para debatir sobre la negativa del alcalde de la ciudad, de Convergència i Unió, a empadronar a los inmigrantes irregulares.

En un café cercano al Museo Episcopal, interviú ha reunido a Josep Anglada, líder del partido Plataforma per Catalunya (PxC) y concejal del Ayuntamiento de Vic; Jamel Ziani, presidente del Consejo Islámico de Vic; Mohammadi Bowziani, de la Asociación Amics UGT; Mustafá Bouziane, de Amic Amazigh; Vicente Villacís, de la Asociación de Ecuatorianos; Azdin Abou Satah, del consejo Islámico, y Angélica Romero y Tatiana Arenales, del Comité Colombiano de Osona. Es la primera vez que ellos se sientan con su pesadilla, el hombre que lleva años defendiendo –y creciendo en votos y concejales– endurecer la ley contra los inmigrantes.

“¿Habéis visto qué tropa me han buscado?”, comenta Anglada al camarero del café en alusión a sus compañeros de tertulia. Roto el hielo, cada uno toma asiento. La modificación de los criterios del empadronamiento en la ciudad cuenta con el apoyo de los concejales de CiU, PSC y ERC, y ha caído como un jarro de agua fría entre las 40 asociaciones de inmigrantes de la ciudad, que aglutinan a los 9.000 extranjeros de más de 87 países que un día llegaron a trabajar en una de las ciudades más tradicionales de Cataluña.

En el filo de la ley

“Los criterios de empadronamiento se van a modificar sin necesidad de votación alguna”, anuncia Anglada. Jamel Ziani, del Consejo Islámico, cuenta en perfecto catalán que esta medida “entra en contradicción con la Ley de Extranjería. Todo el mundo tiene el derecho a empadronarse, pero el alcalde busca un discurso fascista para robarle votos a Anglada en las próximas elecciones”.

El ecuatoriano Vicente Villacís denuncia las irregularidades del padrón, además de la cantidad de documentos que exige el Ayuntamiento para estos trámites. “Esta es una arbitrariedad más. Se han dado casos de baja del padrón de Vic sin notificación alguna. He visto chicos africanos llorando en el Ayuntamiento para que los empadronen, porque la medida del alcalde no sólo afecta a los adultos, sino a niños que no podrán escolarizarse, y se les obliga a vivir en la ilegalidad permanente”, añade la colombiana Angélica Romero.

Anglada no se corta y echa leña al fuego: “La mayoría de los inmigrantes no saben que aquí hay unas leyes que cumplir y que en nuestra casa no cabe todo el mundo. Nosotros damos todo el apoyo al alcalde, es una reivindicación que hace tiempo que reclamamos. Si los inmigrantes se empadronan, tienen unas ventajas que los ciudadanos de Vic no tienen por qué pagar, como los servicios de sanidad y escolarización”.

“Bienvenido al club”

Vic es una ciudad de 40.000 habitantes que en las últimas décadas ha pasado de ser una urbe clerical y conservadora a multicultural, con 87 nacionalidades, donde uno de cada cuatro ciudadanos no es español. Plataforma per Catalunya subió de uno a cuatro concejales en las pasadas elecciones municipales. Anglada sabe que su discurso cala muy bien en momentos de crisis: “El alcalde sabe que mi discurso engancha, y ha cambiado. ¡Bienvenido al club de los xenófobos!”, ironiza. Jamel no resiste sus comentarios y lo acusa, en su cara, de fascista. La colombiana Angélica Romero recuerda a los contertulios que “los inmigrantes somos el 25 por ciento de la población de Vic y esperamos que esta medida no sea para limitarnos políticamente. Los inmigrantes trabajamos, pagamos nuestros impuestos y compramos en las tiendas del pueblo”, explica.

Pero Anglada matiza: “Nos interesa diferenciar qué tipo de inmigración queremos. La inmensa mayoría de los que hay en Vic son musulmanes. Conviene poner orden con el empadronamiento y hay que acabar el discurso de la izquierda de «papeles para todos»”. Jamel no resiste más y lo interrumpe de malos modos: “Estas leyes son fascistas y sois peores que Mussolini. El Ayuntamiento no tiene competencia para modificar estos criterios y aquí quien manda es el Gobierno central”.

Angélica cuenta que el Ayuntamiento ha tomado esta decisión sin consultar a la comunidad inmigrante: “Se sientan cuatro señores catalanes bien vestidos, hacen y deshacen las leyes que nos atañen y, para colmo, somos los últimos en enterarnos. El alcalde propuso un Consejo de la Ciudadanía para hablar de estos asuntos; se han reunido dos veces y nunca nos han convocado”.

Anglada da la razón a Angélica, mientras ignora a Jamel y comenta en voz baja: “Con este tipo no se puede hablar. Es un ignorante”. Mohammadi Bowziani, de la Asociación Amics UGT, aporta una nota de consenso: “En Vic hay mucha preocupación y quiero preguntar a Anglada si en Plataforma per Catalunya hay un programa de Inmigración. Nosotros no vemos las cosas negativas, no queremos hacer daño a la sociedad de Vic y trabajamos por el bien del pueblo”. Y Anglada le responde: “Estoy de acuerdo en que no vais a hacer daño. Claro que tenemos programa sobre inmigración, porque Vic no está preparada para una sociedad con tantos inmigrantes”, argumenta.

Angélica denuncia que los inmigrantes no quieren ser irregulares: “A muchos catalanes les sirve su café un inmigrante ilegal. Y su jefe es otro catalán, que se ahorra pagar la Seguridad Social de sus trabajadores”. Mustafá Bouziane, de Amic Amazigh, trabaja por la integración y la convivencia en la ciudad y cuenta que “la mayoría de los obreros inmigrantes trabajan en los mataderos de la comarca y hacen los trabajos más duros, los que ningún español quiere hacer”.

La primera idea del equipo de gobierno fue que los vecinos pudieran delatar a los inmigrantes ilegales, pero tuvieron que retractarse: “La delación es ilegal y todos estamos de acuerdo en que el Ayuntamiento se equivocó –recalca el líder de la oposición y discípulo del ultra austriaco Haider–. Pero insisto en que hay que frenar los abusos. De momento, el padrón sólo permite empadronar una persona por cada 10 metros cuadrados de un piso, pero conozco casos de marroquíes que abusan de sus propios compatriotas alquilando el piso a 20 o 30 personas”.

Mustafá advierte a Anglada de que hay muchos inmigrantes legales que “tendrán que poder votar y tenemos que trabajar para acabar con el racismo”. Y el líder ultraderechista le responde: “Vosotros habéis venidos a nuestro país para destruir la democracia”. Ante este comentario, Jamel amenaza con levantarse de la mesa y marcharse: “A partir del momento que no se cuenta con nosotros para nada, no parece que estemos en un país democrático”, replica Angélica. Mohammadi pone paz y explica que “los primeros que sufren la crisis son los inmigrantes. En el último año se han ido de Vic más de mil africanos y ecuatorianos”.

Las conclusiones de este debate no son nada halagüeñas. Angélica lamenta que estas situaciones de desencuentro y crispación se sigan produciendo, y opina: “Por mucho que nos esforcemos, no hay nada que hacer. Si estamos en una democracia, ¿dónde está nuestra participación?”. Mustafá no entiende que siendo los inmigrantes una cuarta parte de la población de Vic, no los convoquen “para los nuevos proyectos de la ciudad. ¿Por qué no cuentan con nosotros para nada?”. Jamel propone que se hable para buscar una solución y “para ayudar a la convivencia”. Mustafá no duda de que “la propuesta del alcalde es electoralista, para restar votos a Plataforma per Catalunya”. La colombiana Tatiana parece más animada a luchar y anuncia: “A partir de ahora, los gremios y asociaciones tomaremos partido”. Mientras tanto, Anglada se levanta de la mesa, enciende un cigarro y sentencia: “Si los inmigrantes no están contentos [en alusión a las protestas por las nuevas medidas del Ayuntamiento], ¡que se vayan!”.



LE MONDER (FRANCIA), 15/01/2010; EN ESPAÑA, EL AYUNTAMIENTO DE VIC EXCLUYE A LOS SIN-PAPELES DE LOS SERVICIOS SOCIALES

En Vic, pequeña ciudad catalana famosa por la calidad de su charcutería, el ambiente está a menudo saturado por un penetrante olor, prueba olfativa de que se trata de una remarcable producción local. Desde hace algunos días, son los ecos xenófobos los que expanden la decisión del alcalde de rechazar la inscripción de los inmigrantes sin papeles en el padrón, el registro municipal en dónde deben figurar todos los habitantes del municipio para poder acceder a los diversos servicios sociales.

Jean-Jacques Bozonnet

A partir de ahora, para inscribirse en la escuela, para beneficiarse del sistema de salud o de las ayudas sociales, se tendrá que presentar un visado o el permiso de residencia, según se expone en la página web del Ayuntamiento. La medida, cuya entrada en vigor se ha retrasado al 4 de febrero a la espera de un informe jurídico, se hace, según el alcalde, Josep Maria Vila d'Abadal (CiU), "para mejorar la cohesión social de la ciudad".

Este municipio de 38 000 habitantes en la Cataluña central cuenta con un 24 % de extranjeros, de 90 nacionalidades. "Un verdadero polvorín étnico en que la última cosa que debería hacerse es que sus propios dirigentes enciendan la mecha de la explosión social. Y, eso es precisamente lo que ha hecho el alcalde", según ha denunciado el rotativo El País en un editorial.

Gobernado por una coalición de los tres principales partidos de Catalunya -CiU, PSC y ERC-, el municipio nuncá conoció revueltas ni incidentes notables.

'Efecto Le Pen'

La prensa española interpreta esta decisión como un "efecto Le Pen" con tintes electoralistas. Vic es en efecto el feudo del líder de la extrema derecha Josep Anglada, del partido Plataforma per Catalunya (PxC), manifiestamente xenófobo, que considera presentar candidatos a las elecciones autonómicas previstas para el otoño. En las pasadas municipales, en 2007, PxC obtuvo 17 electos en Cataluña., de los cuales cuatro concejales en el propio municipio de Vic.

La decisión sorpresa de la autoridades locales de excluir a los sin-papeles del padrón es "un precedente enojoso" para el politólogo Josep Ramoneda: "Sobre todo por la tibia reacción de los tres partidos catalanes implicados; ninguno pidió explicaciones a sus ediles, ni les recordaron los principios básicos democráticos", estima

Josep Anglada se ha regocijado ruidosamente de la iniciativa, lamentando que se queda corta: "Los inmigrantes ilegales no aportan nada bueno al país, sólo gasto social, delincuencia y economía sumergida", ha declarado.

La vicepresidenta del gobierno Zapatero, María Teresa Fernández de la Vega, ha estimado, el jueves 14 de enero en Barcelona, que la medida está "condenada al fracaso", ja que una comunidad se construye "sobre el respeto de los derechos y no sobre la exclusión". Desde Bratislava (Eslovaquia), José Luís Rodríguez Zapatero ha advertido a las autoridades de Vic que "los sin papeles tienen derechos" y que el gobierno será "firme" para asegurar la vida en común.

Si todos los juristas subrayan el carácter ilegal del decreto de Vic, El Mundo, principal rotativo de la oposición de derechas, puntualiza "la contradicción de fondo" de la política de inmigración española: "Por un lado, la ley prevee la expulsión de los inmigrantes en situación irregular, y por el otro, se obliga a los alcaldes a garantizar su estancia", resume su editorial del 14 de enero.



LE MONDE (FRANCIA), 15/01/2010; EN ESPAGNE, LA MUNICIPALITÉ DE VIC ÉCARTE LES SANS-PAPIERS DES SERVICES SOCIAUX

A Vic, petite cité catalane réputée pour la qualité de sa charcuterie, l'air est souvent saturé par une entêtante odeur de lisier, preuve olfactive qu'il s'agit bien là d'une production locale. Depuis quelques jours, ce sont des relents xénophobes que répand la décision de la mairie de refuser l'inscription des immigrés sans papiers sur le padron, ce registre municipal où doivent figurer tous les habitants d'une commune pour pouvoir accéder aux divers services sociaux.

Jean-Jacques Bozonnet

Désormais, pour s'inscrire à l'école, bénéficier du système de santé ou de l'aide sociale, il faudra présenter un visa ou un permis de séjour, explique la page Web de la commune. La mesure, dont la mise en vigueur a toutefois été reportée au 4 février en attendant un audit sur sa légalité, est destinée, selon le maire, Josep Maria Vila d'Abadal (Convergence et Union, CiU, nationaliste, centre droit), à 'améliorer la cohésion sociale de la ville'.

Cette commune de 38 000 habitants au centre de la Catalogne compte 24 % d'étrangers, de 90 nationalités. 'Une véritable poudrière ethnique pour laquelle la dernière chose à faire est que ses propres dirigeants allument la mèche de l'explosion sociale. Or, c'est justement ce qu'a fait la mairie', a dénoncé le quotidien El Pais dans un éditorial.

Gouvernée par une alliance des trois principaux partis de Catalogne - les nationalistes de CiU, le Parti socialiste catalan (PSC) et Esquerra Republicana de Catalunya (ERC, gauche indépendantiste) -, la commune n'a jamais connu d'émeute ni d'incident notable.

'Effet Le Pen'

La presse espagnole interprète cette décision comme 'un effet Le Pen' à visées électoralistes. Vic est en effet le fief du leader d'extrême droite Josep Anglada, dont le parti Plataforma per Catalunya (PxC), ouvertement xénophobe, envisage de présenter des candidats aux élections régionales prévues cet automne. Lors des municipales, en 2007, PxC a obtenu 17 élus en Catalogne, dont quatre conseillers pour la seule commune de Vic.


La décision surprise des autorités locales d'exclure les sans-papiers du padron est "un précédent fâcheux" pour le politologue Josep Ramoneda: "Surtout au vu de la faible réaction des directions des trois partis catalans impliqués ; aucun n'a demandé d'explications à ses édiles, ni ne leur a rappelé les principes démocratiques de base", estime-t-il.

Josep Anglada s'est bruyamment réjoui de l'initiative, regrettant qu'elle n'aille pas assez loin : "Les immigrants illégaux n'apportent rien de bon au pays, seulement des dépenses sociales, de la délinquance et de l'économie souterraine ", a-t-il déclaré.

La vice-présidente du gouvernement Zapatero, María Teresa Fernandez de la Vega, a estimé, jeudi 14 janvier à Barcelone, que la mesure était "condamnée à l'échec", une communauté se construisant "sur le respect des droits et non sur l'exclusion". Depuis Bratislava (Slovaquie), José Luís Rodríguez Zapatero a averti les autorités de Vic que "les sans-papiers ont des droits" et que le gouvernement sera "ferme" pour assurer la vie en commun.

Si tous les juristes soulignent le caractère illégal de l'arrêté de Vic, El Mundo, principal quotidien de l'opposition de droite, pointe "la contradiction de fond" de la politique d'immigration espagnole : "D'un côté, la loi prévoit l'expulsion des immigrés en situation irrégulière, et de l'autre, on oblige les mairies à garantir leur séjour", résume son éditorial du 14 janvier.

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